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Dormir la siesta

Publicado en Antropología, Etnografía, Ficciones, Reflexiones Irrelevantes el Enero 25, 2008 por 7062163

Escribo este post desde la biblioteca de la universidad entre estanterías metálicas, columnas de hormigón, libros dispuestos/agrupados por signaturas, (aunque no descarto que haya alguno perdido entre los muchos), gente llevando a cabo sus quehaceres (desde ligar a estudiar, pasado por curiosear entre los títulos) y muchas otras cosas que mis ojos, por el momento, son incapaces de apreciar. La falta de ganas ha sido el motor de todos mis actos desde el pasado lunes, sin embargo, he cultivado algunos de los pequeños placeres de la vida durante estos días, tales como dormir la siesta, mirar un padrastro de mi dedo durante horas y horas o fantasear con una piscina de pelotas anti-stress en mi futura casa. He leído Doing cultural studies y he aprendido que, desde esta perspectiva, el análisis de cualquier artefacto o texto requiere tener en cuenta cinco dimensiones: representación, indetidad, producción, consumo y regulaciones, las cuales sólo pueden pensarse cruzadas/atravesadas. La representación alude a discursos y lenguajes orales y visuales en torno al objeto, la identidad a procesos de igualación y distinción, la producción es técnica y y cultural y no acaba cuando el artefacto sale al mercado, se prolonga a la apropiación del mismo por parte de distintos grupos en distintos contextos. Consumir es producir signos según Baudrillard, el consumo depende del gusto, determinado, a su vez, por el habitus (Bourdieu) donde juegan capitales económicos y culturales. La regulación tiene que ver con el movimiento del artefacto oscilando entre privado y público.

Me gusta Sé lo que hicisteis

Todo cuanto hacemos es una chifladura.

Publicado en Antropología, Etnografía, Ficciones, Reflexiones Irrelevantes el Enero 7, 2008 por 7062163

El trabajo de sociólogo implica la pérdida de familiaridad con el mundo y también con uno mismo. Convertir el propio cuerpo en objeto de estudio puede convertirse en algo fructífero no sólo desde el punto de vista de la ciencia o la ciencia social, sino también desde la relación que cualquiera de nosotros mantiene con todo aquello presente en nuestra vida cotidiana. Karin Knorr-Cetina sostiene que las prácticas epistémicas desarrolladas habitualmente por los tecnocientíficos no distan demasiado de otro tipo de practicas que tienen lugar en el día a día. Uno prueba por ejemplo un jabón o una infusión, observa el efecto al contacto con el cuerpo y decide si seguir o no usándolo. Del mismo modo, hay grupos de personas con distintas dolencias probando remedios para aliviar sus síntomas y comunicándose con otros, generalmente a través de internet, con el objetivo de difundir y contrastar los resultados. En este sentido, el libro Freakonomics nos pone el ejemplo de Seth Roberts, un experto en autoexperimentación:

Mas extraño todavía fue el remedio que encontró para elevar su ánimo: ver la televisión durante al menos una hora cada mañana, en especial bustos parlantes, pero nunca tales programas por la noche. (…) La investigación antropológica sugiere que los primeros humanos mantenían mucho contacto cara a cara cada mañana pero muy poco al anochecer, un patrón que ahora imitaba la forma de ver la televisión de Roberts.”

En cuanto a las ciencias sociales, Goffman o Garfinkel (entre otros) han hablado de la importancia del cuerpo en los rituales de interacción cotidiana. Este último proponía a sus alumnos experimentos orientados a desvelar las estructuras que sostienen el orden microsocial (experimentos de ruptura). Por ejemplo, probad a tumbaros en la mesa del salón delante del resto de los habitantes de la casa o, cuando habléis con alguién, pedidle que explique cada detalle de sus intervenciones de la siguiente forma: -¡Qué tengas un buen día! -¿en qué sentido exactamente?

¿Para qué os cuento este rollo? bueno, ya que no voy a tener demasiado tiempo para pensar en lo que escribo, a partir de ahora, esta bitácora se convierte en una especie de cuaderno de autoobservación (con ojos raros) constuída a partir de entradas muy breves. Si al cabo de un mes no me he cansado, podríamos empezar a hablar de milagro. Todos sabemos que los propósitos de año nuevo son como lágrimas en la lluvia

El corte inglés: breve etnografía de la superficie comercial.

Publicado en Antropología, Etnografía, Ficciones, Reflexiones Irrelevantes el Enero 3, 2008 por 7062163

En una superficie comercial, cuyo nombre no voy a citar aquí por tratarse del corte inglés, la intensa luz hace a los compradores ser parte del escaparate. Los maquíes no simulan a las personas, por contra, las personas se prueban las prendas para verse como maniquies. Desde la dirección se pretende que los vendedores y vendedoras sean hombres y mujeres corte inglés, cuerpos corte inglés con software corte inglés incorporado, ¿se consigue?, evidentemente, no siempre se consigue. Aún así, los dependientes no pueden/suelen estarse quietos. Un pantalón descolocado es un pantalón que alguien se ha llevado al provador y nadie quiere comprar un pantalón previamente probado por otra persona. La venta se incentiva, además, incentivando al vendedor por su número de ventas.

Es bien sabido que el corte inglés vende, sobre todo, espacio a las otras marcas, las cuales adquieren un valor añadido por ser vendidas dentro del corte inglés, con todas las garantías (”si no queda satisfecho le devolvemos su dinero”), ofertas, descuentos y ventajas (la última la tarjeta doble cero, o algo así) para sus clientes. Los pasillos conforman rutas donde se muestran cosas y también se esconden cosas, incluso las escaleras mecánicas tienen al final de su recorrido atractivos paisajes consumistas. Los carteles juegan un papel importante dentro de la superficie, ofrecen presencias virtuales de atículos ubicados quizá en otros lugares, pero cuya imagen incita al comprador a seguir indagando en la superficie comercial. El comprador es su tarjeta de crédito y todas las máquinas en donde se puede introducir la tarjeta son los jueces de turno. En cada corte inglés se producen miles de “juicios express” al día.