No soy capaz de precisar porcentajes, pero una (muy) buena cantidad de las bitácoras que se abren, se abandonan en un breve lapso de tiempo. Tres meses y cuatro post desperdigados; la red tambien está en parte sostenida por una masa amorfa e inconmensurable de enlaces ‘muertos’, en el sentido Marxiano de ‘trabajo muerto’. Sin embargo, esos post primerizos, ubicados en bitácoras abandonadas donde la gente cae de cuando en cuando, pueden contener cosas valiosas y hacerse relevantes por momentos. Jacques Derrida lo llama ‘Iterabilidad‘: El propio contexto social o la actualidad mediática pueden poner luz sobre post olvidados, desvelarlos, hacerlos circular de nuevo. Es parte de la ‘magia’ de la blogosfera, supongo.


