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La soledad del lector de fondo

Publicado en Auténtica Tropelía, Poemas, Reflexiones Irrelevantes el Marzo 15, 2008 por 7062163

Atendiendo a la (cariñosa) regañina de balbalu por no actualizar nunca, me lanzo a escribir este poema mañanero/resalquil/frankensteiniano que versa sobre la angustia existencial, todo un clásico/tópico.

ansiedad desatada ante el documento de word en blanco
la realidad nunca ha sido lo que fue después del fotoshop
en el imaginario flota alfredo landa junto a darek hibridados
aparatos siderales ciber-carcas para no hostiarse en el amor
¿y si somos texto como en matrix?
¿y si todos somos john malkovich?
ave maría ¿cuándo serás mía?
déjame saltar desde tu ventana, aún me quedan siete vidas*
y ¿para qué orange? si me conecto a internet sólo con drogas
dime chacho dónde pasan cocaína
gigabytes sangrantes por la rariz asoman

*Lease ya he vivido siete birras

Pequeño homenaje a Ángel González.

Publicado en Filosofía, Poemas el Enero 12, 2008 por 7062163

Sin dramatismos. Marta me regaló mi primer (y único) libro de Ángel González cuando cumplí 21 años. Llegó en forma de paquete revestido de sellos a mi casa en 2 Kelstern Avenue, Longsight. Manchester, M 13 OXH en mi extremadamente insano año erasmus. Nunca he leído todos los poemas de principio a fin. Siempre abro una página al azar y leo; motivo el cual, algunos poemas los habré leído mas de cien veces y otros ninguna. Mi favorito, de hecho, es uno imposible de encontrar a no ser que comience por el primero y vaya mirando el final de todos, porque sé cómo acaba pero no cómo empieza. Alguna vez he intentado apuntar la página pero se mueve. Una vez lo copié en varios post-its y lo pegué en una de las muchas paredes de mi habitación, allí permaneció hasta que me vi obligado a volver a Madrid. Ahora voy a buscarlo y a escribirlo en esta pared… se titula Nada es lo mismo:

La lágrima fue dicha.

Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando a las cosas,
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.

¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?

No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silecio y sonreid:

nada es lo mismo.

Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.